Línea de comportamiento alimentario y nutrición

Esta línea focaliza su estudio en el comportamiento alimentario y su relación con la nutrición y la salud pública, comprendiendo que las decisiones alimentarias no son individuales ni aisladas, sino que responden a la interacción de factores personales, sociales, culturales y contextuales.

Busca entender cómo influyen elementos como las emociones, las creencias, el entorno físico y social, la cultura alimentaria, el acceso a los alimentos y las políticas públicas en las prácticas alimentarias de personas y comunidades.

La línea se organiza en tres sublíneas de trabajo que abordan el comportamiento alimentario desde enfoques complementarios:

  • Curso de la vida: se centra en etapas clave del desarrollo humano, como los primeros mil días, la infancia, la adolescencia y la vejez, reconociendo las características y necesidades propias de cada etapa y su impacto en los hábitos alimentarios y el estado nutricional.

  • Salud y movimiento: analiza la relación entre alimentación, salud física, salud mental y actividad física, abordando temas como imagen corporal, conductas alimentarias de riesgo, ejercicio, sedentarismo y los efectos psicosociales asociados al estilo de vida.

  • Entornos: examina la influencia de distintos entornos, como el escolar, el digital y aquellos marcados por procesos de migración, considerando la disponibilidad y accesibilidad de alimentos, la publicidad, las normas sociales y culturales, y las transformaciones alimentarias asociadas a cambios en el contexto de vida.

Su propósito es generar conocimiento científico riguroso y contextualizado que permita comprender los determinantes del comportamiento alimentario y contribuir al diseño de intervenciones y políticas públicas orientadas a promover entornos alimentarios más saludables, equitativos y sostenibles.